¿Cómo secar la ropa en días de mucha humedad?
El ambiente en estos días reduce la capacidad de evaporación del agua y retrasa el secado, sobre todo en viviendas con poca ventilación. Si no se mantiene el ambiente aireado y se acumula ropa, puede formarse moho y malos olores. Te contamos ocho trucos para secar las prendas.
Los persistentes días de lluvia y humedad complican las tareas diarias del hogar y la limpieza, como es el caso de lavar la ropa.
La humedad ambiental reduce la capacidad de evaporación del agua y retrasa el secado, sobre todo en departamentos o viviendas con poca ventilación.
Si no se mantiene el ambiente aireado y se acumula ropa húmeda, puede formarse moho y malos olores.
Para que el clima no condicione la rutina, hay trucos que ayudan a secar las prendas incluso cuando no hay sol y están dentro de casa:
El truco de la “doble centrifugada”
Antes de sacar la ropa del lavarropas, se puede programar un ciclo de centrifugado extra. Este proceso elimina una cantidad significativa de agua residual que el ciclo estándar no logra quitar.
Mientras menos agua tenga la prenda al colgarla, más rápido se romperá el vínculo de humedad con el ambiente.
Ventilación cruzada
Colocar el tendedero en la habitación con mejor circulación de aire ayuda a que seque más rápido. Al abrir apenas dos aberturas, como ventanas o puertas en extremos opuestos, genera una corriente.
Si el día está muy húmedo afuera, un ventilador apuntando directamente a las prendas ayudará a que el aire no se estanque y la evaporación sea constante.
Colgar con espacio
Amontonar la ropa para que entre todo en un solo tender no ayuda a que seque.
Para un secado eficiente, el aire debe circular entre las prendas. Se debe dejar al menos dos dedos de separación entre cada pieza. Las prendas pesadas, como jeans o pulóveres, deben ir en los extremos exteriores del tender, donde hay más contacto con el aire.
Usar perchas
En lugar de doblar las camisas o remeras sobre las varillas del tender, se recomienda usar perchas. Esto no solo evita marcas en la tela, sino que permite que la prenda mantenga su forma y que el aire pase por su interior y exterior al mismo tiempo.
El deshumidificador
En zonas donde hay humedad crítica, un deshumidificador es la mejor inversión.
El aparato captura el exceso de vapor de agua del ambiente y obliga a la ropa a ceder su humedad más rápido. Colocarlo cerca del tender en una habitación cerrada maximiza su efecto.
El truco de la toalla seca para prendas delicadas
Para esas piezas que necesitan un cuidado especial, se recomienda extender una toalla grande y seca, colocar la prenda húmeda encima y enrollarla como un “pionono” apretando suavemente.
La toalla absorberá gran parte del agua sobrante de forma inmediata, dejando la prenda apenas húmeda y lista para terminar de secarse al aire en minutos.
Usar radiador, estufa p secador de pelo
Si tenemos una fuente de calor, lo ideal es situar el tender a una distancia de un metro de la estufa o radiador. El calor seco elevará la temperatura de la habitación y acelerará el proceso de forma segura.
Usar un secador de pelo, manteniendo una distancia de unos 20 centímetros para evitar dañar el tejido, también acelera el secado.
El método de la toalla y la plancha
Colocar una toalla completamente seca sobre la prenda húmeda, extenderla en una superficie plana y pasar la plancha caliente (a temperatura media o alta, pero sin vapor) por encima con movimientos continuos.
La toalla actúa como una “esponja térmica” que absorbe la humedad al mismo tiempo que el calor acelera la evaporación. Si la toalla se humedece durante el proceso, basta con reemplazarla por otra seca y repetir.
Fuentes: El Litoral / La Voz / Primor

