Consumir 5 gramos diarios de cúrcuma trae innumerables beneficios para la salud
Combate enfermedades graves como la diabetes, funciona como analgésico natural, cuida la salud bucal y ayuda a mejorar estados gripales. En la nota los detalles.
En el auge de la medicina natural, muchos incorporan especias y plantas medicinales para combatir afecciones de la vida diaria como inflamaciones y dolores cotidianos.
Uno de estos remedios es la cúrcuma y la pimienta negra, que combinados tienen efectos beneficiosos para el cuerpo.
¿Qué es la cúrcuma?
La cúrcuma es la raíz de una planta de la familia de las zingiberáceas (es prima cercana del jengibre) que crece en regiones subtropicales.
Si bien es nativa del sudoeste de India, por estos tiempos ya se cultiva en América Latina y, en Argentina, en Misiones.
Del rizoma se obtiene el polvo amarillo intenso que conocemos, pero también se puede consumir entero, fresco o seco.
Es muy aromática, fresca, suave y picante. Se utiliza como condimento y para colorear salsas, guisos, sopas y jugos.
Desde el punto de vista nutricional, es un aliado de la salud.
El componente más importante de la raíz se llama curcumina: es un activo antiinflamatorio, antioxidante, antiséptico, antitumoral y antibacterial.
Mejora la digestión, cuida la salud del hígado, favorece la circulación de la sangre, disminuye el colesterol malo (LDL) y estimula el sistema inmunológico.
Es muy utilizada para tratar enfermedades más graves como diabetes, trastornos cardiovasculares, Alzheimer, depresión y obesidad.
También funciona como un potente analgésico natural para los dolores de cabeza, óseos, de garganta, menstruales y articulares.
Cuida la salud bucal, ayuda a eliminar las bacterias del organismo y a mejorar los estados gripales y de las vías respiratorias.
A nivel tópico, es muy usada en el cuidado de la piel porque cicatriza, evita infecciones de las heridas y el desarrollo de hongos y tiene buen efecto sobre el acné.
¿Cómo usarla?
En la cocina, para activar todos los beneficios, lo mejor es combinarla con pimienta de cayena.
La pimienta activa la curcumina y potencia la biodisponibilidad de los nutrientes para que el organismo los aproveche mejor.
Esta combinación actúa como un potente agente en:
- Antiinflamatorio natural
- Aliado contra el dolor
- Refuerzo para tu microbiota
- Efecto antioxidante
- Efecto antidepresivo
Además, la pimienta contiene piperina, un compuesto que no solo mejora la absorción de la curcumina, sino que también ofrece beneficios propios.
Tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que contribuyen a proteger las células del daño causado por los radicales libres (moléculas inestables con electrones desapareados, producidas por el metabolismo celular o factores externos (sol, humo, dieta), altamente reactivas que dañan células, proteínas y ADN).
Además, estudios sugieren que la pimienta negra puede ayudar a reducir los niveles de colesterol y mejorar la absorción de nutrientes esenciales como el calcio, lo que la convierte en un componente valioso en dietas enfocadas en la salud ósea.
Su capacidad para regular los picos de glucosa también la hace útil para personas con diabetes.
La cúrcuma también se vehiculiza mejor en medios grasos; por eso la base de los curries hindúes (donde es la protagonista) parte del ghee (podría ser también aceite de coco), donde se tuestan las especias, y sobre esa base se agregan las cebollas y los caldos, al revés de otros tipos de sofritos.
La clave es tener el frasco a la vista y probarla con todo.
Empezar de a poco, hasta llegar a la cucharadita de café de 5 gramos, lo que se recomienda consumir todos los días.
La cúrcuma va muy bien con todos los platos de base vegetal: por ejemplo, guisos, sopas, arroces y caldos.
También queda más que bien con jugos frescos, licuados, leches y tés, o en budines y galletas especiadas.
Fuentes: Infobae / Ohlala! /

