Invierten la pirámide alimentaria en Estados Unidos
El objetivo es recuperar la buena salud. El nuevo diseño sugiere mayor cantidad de proteínas, seguido de grasas saludables y fibras.
El gobierno de Estados Unidos publicó las nuevas Guías Alimentarias 2025-2030.
Se trata de un documento recomienda una dieta fundamentada en alimentos integrales y proteínas, así como reducir al mínimo los alimentos ultraprocesados, los azúcares añadidos y los carbohidratos refinados.
La actualización significa un cambio en la manera de entender la nutrición y recupera una versión invertida de la pirámide alimenticia como herramienta central para luchar contra la obesidad.
Se alinean con el eslogan “Hagamos que Estados Unidos vuelva a estar sano”, promovida por los departamentos de Agricultura y de Salud y Servicios Humanos.

¿Cuáles son los cambios?
Uno de ellos es la eliminación de la guía visual “MiPlato”, que durante años recomendó dividir el plato en partes iguales entre verduras, frutas, cereales y proteínas, con una porción pequeña de lácteos.
Ahora, volvió una pirámide alimenticia rediseñada, invertida y menos rígida, donde predominan:
- Proteínas: Carnes rojas, aves, mariscos, huevos, lácteos, legumbres, frutos secos, semillas y soja, y sugiere una ingesta de hasta el doble de la recomendación diaria tradicional de 0,8 gramos por kilo de peso corporal. El rango promovido ahora es de 1,2 a 1,6 gramos por kilo, un cambio que generó apoyo y críticas en partes iguales.
- Lácteos Enteros: Leche entera, yogures y quesos completos.
- Grasas Saludables: Recomienda obtenerlas de alimentos integrales como carnes, aves, huevos, mariscos ricos en omega 3, frutos secos, semillas, aceitunas, aguacates y lácteos enteros. Para cocinar, se aconseja usar opciones naturales ricas en nutrientes, como el aceite de oliva.
- Frutas y Verduras: La recomendación es consumirlas “en su forma original”. Se aceptan opciones congeladas, deshidratadas o enlatadas, siempre que no tengan azúcares añadidos o contengan muy poco
Los Cereales Integrales pasan a un segundo plano, priorizando los que son ricos en fibra y reduciendo significativamente los carbohidratos refinados altamente procesados (pan blanco, tortillas de harina, galletas y productos de desayuno envasados).
Las grasas saturadas no se modificaron en el texto oficial y se mantienen en menos del 10% del total de calorías diarias.
A su vez, las Guías Alimentarias advierten de forma explícita sobre los riesgos de los productos envasados, listos para comer, salados o dulces, así como de las bebidas azucaradas, refrescos, bebidas energéticas y jugos industrializados.
La recomendación es priorizar comidas preparadas en casa y alimentos ricos en nutrientes.
Los azúcares pasan a tener un límite de no más de 10 gramos por comida o o aproximadamente 2 cucharaditas.
En niños, indica evitar por completo el azúcar.
Para identificarlos, se sugiere revisar las etiquetas y buscar términos como “azúcar”, “jarabe” o ingredientes que terminen en “osa”.
El sodio, por su parte, mantiene los mismos límites: menos de 2.300 miligramos diarios para adultos y rangos menores para niños, que van de 1.200 a 1.800 mg según la edad.
¿Para qué sirve la Guía Alimentaria?
Las guías, actualizadas obligatoriamente cada cinco años, determinan la base de numerosos programas federales de nutrición que alcanzan a públicos diversos.
Desde las raciones escolares hasta las destinadas a militares, veteranos y adultos mayores, comedores escolares, hospitales y programas de asistencia.
En Estados Unidos, más del 70% de los adultos tienen sobrepeso u obesidad, uno de cada tres adolescentes padece prediabetes y el 20% de niños y adolescentes tiene obesidad.
El nuevo enfoque prioriza los alimentos integrales y ricos en nutrientes para reducir drásticamente los alimentos altamente procesados para reducir esos porcentajes.
Fuentes: Perfil / Infobae / Clarín / TheWhiteHouse

