SOCIEDAD

Amenazas por tiroteos en escuelas: Padres deberán pagar multas y los estudiantes generan mensajes de conciencia


El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Córdoba implementó el Protocolo de Recupero y Resarcimiento. Por otro lado, alumnos comparten el riesgo que tienen las palabras y que el respeto es la base de convivir en paz.


Con la ola de amenazas en los colegios argentinos, luego de lo ocurrido en la institución San Cristóbal de Santa Fe, ir al colegio no se vive de la misma forma.

Hay padres asustados que deciden que sus hijos falten a clase; en los colegios se revisan mochilas e incluso en algunos los alumnos van con bolsas plásticas para que los directivos puedan ver qué llevan.

Se han armado protocolos de seguridad ante posibles tiradores y las amenazas se ven en las paredes de las aulas o en las puertas de los baños.

En Mar del Plata pasaron a lo punitivo. Se le cobrará a los padres de los chicos que hagan amenazas, y en Tucumán se los echará del colegio.

Lo mismo ocurrirá en Córdoba, ya que el gobierno provincial decidió poner fin a la gratuidad de las falsas alarmas que afectan actualmente al sistema educativo.

A través de una nueva resolución del ministerio de Seguridad, se oficializó un protocolo que obliga a los responsables de amenazas de tiroteos o explosivos en escuelas a pagar el costo total de los operativos de seguridad desplegados.

La medida establece que, una vez que la Justicia identifique e impute a los autores de estas falsas alarmas, el Estado cuantificará los recursos humanos y materiales utilizados. 

El reclamo económico recaerá directamente sobre los padres o adultos responsables y, si no se efectúa el pago tras la intimación, la provincia avanzará con acciones judiciales para garantizar el reembolso.

El ministro de seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, fue tajante respecto al perjuicio que estas conductas provocan a la seguridad ciudadana: “Cada vez que alguien realiza una falsa amenaza en una escuela, se activa un importante dispositivo estatal. Se movilizan efectivos, unidades especiales y sistemas de emergencia que deberían estar cuidando a los vecinos en otros puntos de la provincia”.

Expresó que estas situaciones no deben ser tratadas como simples bromas estudiantiles, ya que implican un despliegue técnico y tecnológico que dejaría sin recursos otras zonas de la provincia.

El protocolo se ejecutará de manera coordinada entre el Ministerio Público Fiscal y la Policía de Córdoba. 

La iniciativa busca desalentar las conductas de intimidación pública.

“Cada operativo de estas características moviliza personal policial, móviles, sistemas de emergencia, tareas investigativas y recursos tecnológicos, afectando capacidades que deberían estar destinadas a la prevención del delito. Eso tiene un costo, y ese costo no puede seguir recayendo sobre toda la sociedad”, concluyó Quinteros.

El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe confirmó medidas similares para cobrarles los gastos de los operativos a estudiantes u otras personas denunciadas por estos delitos.

Por otro lado, especialistas en salud mental indican que no hay un protocolo para quienes hoy tienen que entrar al colegio pasando por controles policiales o con el temor de que algo pueda pasar.

Mensajes de conciencia

Para contrarrestar la tendencia, los estudiantes utilizan sus voces y las redes para dejar un mensaje: Las bromas tienen consecuencias y la escuela debe ser un lugar seguro.

Es el caso de los alumnos de 6° año Colegio Nacional “Mons. Dr. Pablo Cabrera”de San Juan, quienes compartieron un video para advertir que las palabras pueden generar miedo, angustia y movilizar a toda una comunidad.

El objetivo fue generar conciencia en otros jóvenes sobre el impacto real de este tipo de mensajes.

El metraje recrea lo que se ha visto en las últimas semanas. En una escena se ve a una joven escribir “Mañana ay tiroteo No bengan”. Acto seguido, otras compañeras borran el mensaje y lo corrigen, evidenciando el contraste entre la amenaza irresponsable y el compromiso ciudadano.

El cierre muestra a varios estudiantes sosteniendo carteles con mensajes directos hacia sus pares: “Tus palabras tienen impacto: una broma puede convertirse en un problema”; “El respeto es la base para convivir en paz”; “La escuela debe ser un lugar seguro, no de preocupación”; etc.

En Villa Carlos Paz, estudiantes del IPEM 365 René Favaloro impulsaron una jornada de concientización con una intervención artística.

La propuesta se replicó en varios cursos y tomó como base los mensajes intimidatorios que habían aparecido en el baño de varones. Pero esta vez, el enfoque fue distinto: transformar lo negativo en algo positivo.

Frases como “Día de risas y buena onda. ¡Vení a pasarla bien, no falten!” y “Tiroteo de abrazos y amor. ¡No falten!” pudieron leerse en el colegio, en lugar de las amenazas.

Fuentes: Hoy Día / Clarín / El Once / La Voz 

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