«El vecino nos apoyó para que gestionáramos más y mejor en salud»


El intendente de Santiago Temple, el Dr. Marco Ferace, habla de su gestión atravesada por la pandemia y de sus logros en su primer año frente al municipio.


Marco Ferace es un médico de 44 años, padre de familia, con dos hijos pequeños (un varón y una nena). Es nativo de Arroyito y en 1996 partió hacia la ciudad de Córdoba a donde se fue a estudiar medicina. En esa ciudad se «puso de novio» con una chica de Santiago Temple y se recibió en 2002.

Hasta ahí podría ser una biografía mas de aquellos tantos estudiantes del interior que llegan a la capital cordobesa a terminar su formación profesional, pero esta historia tiene la particularidad de que el protagonista llega a ocupar un lugar al que muy pocos acceden en la vida: llegar a ser intendente.

«Empecé a trabajar en 2005 en Santiago Temple, que fue el primer lugar en donde me radique con mi consultorio. Me vine con aquella novia que hoy es mi esposa», cuenta Ferace.

El doctor tuvo una influencia variada en la política, ya que tuvo abuelos demócratas y tíos que se dividían entre peronistas y radicales: «En el ´91 ingresé al centro de estudiantes en una escuela técnica, y ahí comencé a trabajar en la política, en un lugar donde no había partidos pero si teníamos una cierta inclinación justicialista», rememora el médico que además recuerda haber sido parte de la campaña de René Sueldo, el primer intendente justicialista de Arroyito.

«Cuando ingresé a la facultad, me llevaba tiempo la política, mientras estaba en el secundario. En Córdoba decidí frenar un poco y centrarme en mis estudios. Me recibí, instalé mi consultorio y estuve años sin participar en la política», completa.

-¿Como fue que volvió a la política entonces?

En 2015 en Santiago Temple hicieron una encuesta desde el justicialismo, sin que yo me hubiera involucrado, y medí bien. Me buscaron como candidato dos meses antes de las elecciones y salimos segundos con mi lista. Fui concejal y así volví a la política.

-¿Porque decidió volver a intentarlo en 2019?

Adquirí la experiencia de 2015 donde fuimos tres listas opositoras. Estuvimos a 180 votos de ganar, pero aprendimos la lección, por eso es que trabajamos cuatro años uniendo a la oposición. Yo fui la cabeza de un nuevo proyecto, pero hay una fracción del radicalismo, que no participaba en la gestión anterior, que se nos unió para cambiar a Temple, porque el pueblo lo necesitaba, tras 16 años en los que no se hacía nada por la salud, ni por la educación y menos por la cultura. Unidos estábamos convencidos de ganar y de llevar adelante un proyecto renovador para el pueblo. La gente creyó en nosotros y ganamos por 300 votos.

-¿Cómo fue su primer año de gestión frente al municipio?

Con la pandemia debimos reestructurar todo, acomodar nuestros proyectos para el primer año, cambiar las prioridades. La mayoría de los recursos fueron a desarrollo social y a la salud. Cuando yo llegué al municipio, había un cartel que decía «ayudas sociales suspendidas», y a nosotros, que estábamos preparados para realizar una fuerte ayuda social, la pandemia nos hizo demostrar que era así. En enero y febrero ya nos abocamos a eso e hicimos un relevamiento para saber donde estamos parados, llegó la pandemia y sabíamos que en Temple había mucho trabajo informal, aquellos que viven el día a día, y que durante semanas no pudieron generar ingresos durante la cuarentena. A ellos tuvimos que ayudarlos con alimentos, elementos de higiene y con ayudas económicas. Durante los primeros meses a los bolsones del PAICOR los hicimos dobles, para ayudar a esas familias. La adversidad nos obligó a demostrar rápidamente el fuerte proyecto en desarrollo social que teníamos. Y el otro punto a reforzar fue la salud, acondicionamos ambulancias, al no haber colectivos salimos con muchas emergencias médicas, antes teníamos un consultorio y ahora tenemos cuatro en el centro de salud al cual lo dividimos en una parte febril y otra no febril. También realizamos desde el comienzo de la pandemia los hisopados, para los cuales desde la Provincia nos enviaron materiales y los medios de protección para el personal. Y lo más importante, llevamos la atención médica a 24 horas al día, cuando antes era de 6 a 8 horas por día. Eso era un proyecto de campaña y lo tuvimos que hacer de manera urgente por la situación epidemiológica.

-¿Cómo cree que gestionó el municipio la salud durante la pandemia?

Tuvimos muy buenos resultados. La atención telefónica, telemedicina, fue las 24 horas, tuvimos un compromiso grande con la salud ante la demanda. Pasamos esta primer ola de Covid con un personal que no se contagió, hubo sólo un médico que lo tuvo, pero lo adquirió en otra localidad. No hubo en Temple un brote masivo de coronavirus, solo casos aislados. Sí hubo tres personas que debieron ser internadas, y lamentablemente dos fallecieron.

-¿El vecino le exigió mas en salud por ser usted un profesional de la medicina?

Es indudable que el principal apoyo que nos dio el vecino fue porque creyó que gestionaríamos más y mejor en salud, al yo ser médico. Pasaba que localmente estábamos en una situación extrema, casi sin especialidades medicas y un dispensario en deterioro. Había un equipo de rayos que data de 2007 pero que nunca se instaló, además desde Provincia, hace dos años llegó un ecógrafo que nunca se usó. De noche, si teníamos una urgencia y no había alguno de los médicos privados disponible, los vecinos debían rebuscárselas para llegar a otros nosocomios de la zona. Nosotros ampliamos la atención médica y agrandamos el centro de salud. Creo que estuvimos a la altura de las expectativas y seguiremos apostando fuertemente en la salud. Mientras, yo me hago tiempo para seguir trabajando en mi consultorio, ya que soy representante del PAMI, y uno de los primeros compromisos que asumí con mis pacientes es que no los iba a dejar de atender.

– Cuenteme sobre otras obras o gestiones que se realizaron en 2020…

La primer gran gestión que hicimos fue ordenar la parte administrativa municipal. En el edificio teníamos 15 empleados con muchísimas irregularidades. Por otra parte, no había rendiciones de cuentas en los programas provinciales y nacionales y hubo que denunciarlos, ya que las computadoras estaban en blanco, no había estadísticas, balances, nada. Reestructurar todo fue un gran trabajo, re instalar sistemas administrativos… hubiese sido mas fácil empezar de cero, que recuperar todos los datos que faltaban. Por ejemplo, en el FODEMEP hacía 8 meses que no se presentaban rendiciones, y en el ministerio había una presentación de 600 mil pesos pero para una estación solar y juegos que no están. Hoy ademas estamos pagando un crédito irregular por más un millón. Todo eso nos contó mucho tiempo y muchos recursos en nuestro primer año de gestión, en el cual hemos formado al personal para ir avanzando en el ordenamiento administrativo. Esto fue una gran obra invisible, que nos va a servir mucho para los años siguientes.

Por otra parte, las calles estaban muy destruidas, hay buenas maquinarias pero que no se utilizaban, iniciamos entonces un plan de reparación integral de calles, dándole la altura y los niveles. En barrio norte estaban muy abandonadas las calles, al punto que parecían senderos, las ensanchamos y enarenamos, además desmalezamos las veredas .Con el trabajo de un geógrafo, revisamos los desagües y llevamos a Recursos Hídricos de la Provincia un proyecto para terminar con un canal de desagüe interno. Además con Vialidad Nacional mejoramos el ingreso de la autopista, ensanchando en muchos sectores de la ruta, haciendo curvas mas amplias y disminuyendo la altura de los cordones para que puedan ser usados como dársenas.

Otra cosa que hicimos fue trabajar mucho en las aulas de las Escuelas Aurora, que hacia 5 años que se estaban construyendo, nosotros las terminamos, y solo falta pintarlas, en marzo seguramente las inauguraremos. También iniciamos la obra de la Sala de 3, en el Jardín de infantes que había quedado muy pequeño. Esta obra también será inaugurada en los próximos meses .

Tampoco quiero olvidarme de destacar el trabajo que hicimos con las luminarias. Antes había entre 50 y 60 focos antiguos que producían mucho gasto y poca iluminación. Hoy tenemos más de 80, reemplazadas por leds, que son de mejor calidad de iluminación y de menor consumo de energía.

-¿Cómo se encuentran las finanzas del municipio actualmente?

El municipio está ordenado, a pesar de las deudas que estamos pagando, por créditos pedidos por gestiones anteriores. A pesar de haber invertido mucho en salud, podemos decir que nuestras cuentas están bien y podemos cumplir con los pagos ya que casi no hemos tomado deuda, sólo un fondo de desarrollo. Al estar al día, podemos proyectar obras con fondos propios.

No fue fácil acomodarse con la herencia económica y administrativa que nos dejaron. Teníamos 75 empleados de planta, que para nuestra localidad es mucho. Nuestro gran desafío fue que teníamos muchos empleados con bajo sueldo,y trabajamos mucho con los gremios para mejorar su situación y lo hemos logrado. En enero van a tener un 15% de aumento y al básico le vamos a incorporar 7500 pesos durante el año. Mejorar las condiciones de nuestros empleados fue reconocer a estas personas que trabajan muchísimo por el pueblo.

-¿Como se imagina que será el 2021 para Santiago Temple?

Al 2021 me lo imagino con muchas obras, nos quedó pendiente el trazado del gas, ya que está edificada la subestación. Estamos gestionando viviendas a nivel nacional y recursos para construir cordones cunetas. También empezaremos a trabajar fuerte en cultura, con un nuevo proyecto que va a sorprender. Se vienen cosas muy buenas para Santiago Temple, pero siempre con la conciencia de que la pandemia continúa y hay que cuidarse.