La colecta solidaria para evitar el desalojo de una jubilada terminó con un final agridulce


Agostina y Pablo ayudaron a Ana para que esta no viviera en la calle. Ante la magnitud del dinero reunido debieron contratar abogados y escribanos para realizar la transferencia. La joven afirmó que la actitud de la mujer cambió. La señora por su parte habría expresado: «Estoy re mal. Me juntaron dinero de todos lados y no me lo quieren dar».


La historia de Ana, la jubilada que pasaría a vivir en la calle por el aumento de su alquiler, conmovió a todos los argentinos.

Gracias a la solidaridad de sus vecinos, Agostina y Pablo, logró reunir más de $18.000.000 de pesos para poder buscar un nuevo lugar donde vivir.

Sin embargo, la colecta se vio empañada por problemas con la AFIP y un cambio de actitud de Ana.

Un final agridulce

Recordamos que a finales de octubre, la señora contó su situación.

En ese marco, Agostina se propuso ayudarla disponiendo su billetera virtual de Mercado Pago, para que vecinos del edificio donaran.

“Era para juntar entre 150 y 200 mil pesos entre todos los departamentos” estimaron durante una entrevista; sin embargo nunca imaginaron la viralización.

En menos de dos días, ya habían sumado 10 millones de pesos, al tercero ya habían llegado a la suma mencionada anteriormente:

“Yo no entendía nada, no podía creer lo que estaba pasando y me asusté un poco, porque ese monto con tamaña cantidad de ceros jamás lo había visto en una cuenta mía. Tuve que pedir por favor que no transfirieran más”, relató Agostina.

Contó que constantemente le iba comentando a Ana cómo evoluciona la situacion. A pesar de ello, según la vecina, la actitud de la jubilada cambió.

“Me empezó a reclamar el dinero, me insistía y presionaba, sin entender por qué no se lo podía transferir”, explicó la chica.

Para evitar complicaciones, Agostina se dirigió a la AFIP para informar que el dinero en su billetera no era “nada ilegal”, sino que se trataba de una colecta solidaria.

“Me dijeron que había cometido un grave error en ofrecer mi cuenta de Mercado Pago para una causa solidaria, ya que podría tener consecuencias fiscales o tributarias ante semejante cifra. Y me recomendaron que consultara con un abogado”, sostuvo.

Contrató un abogado y escribano, para demostrar ante la ley como se transferían la totalidad de lo recaudado. 

«Se puso intensa, pero con la ayuda de Pablo, mi pareja, intenté serenarme, no entrar en el apuro de Ana y fui haciendo las cosas como correspondía”, contó la chica sobre Ana y agregó:

“Conseguí un abogado, le expliqué toda la situación y me dijo que tenía que acreditar que el dinero recibido pertenecía a donaciones y que yo debía hacer la transferencia a Ana ante escribano público. Todo esto se lo expliqué a ella, que no me creía y su trato hacia mí había cambiado notoriamente».

Por su parte, Ana también contrató uno y, según cuenta la joven, comenzó a reclamar el dinero.

En una entrevista con Clarín, esta manifestó: “Estoy re mal. Me juntaron dinero de todos lados y no me lo quieren dar, por eso puse a una abogada. Ahora estoy en un lugar provisorio, pero me parece que me mudaré por seguridad”.

Mercado Pago, destino de las donaciones, solo permite transferencias diarias con un tope de $4,5 millones de pesos.

Estas comenzaron el jueves 2 de noviembre, ante escribana y con capturas de pantalla como comprobantes oficiales y firma de actas. A su vez manifestaron a Clarín el día de ayer que «terminarán este miércoles», refiriéndose al día 8 de noviembre.

El abogado de Agostina, Vladimir Yzet, comentó también a Clarín: “Me pareció muy loable lo de esta chica, que siendo tan jovencita actuó con una adultez, transparencia y sinceridad dignas de destacar”.

“Ella podía haberse quedado con unos cuantos pesos, que vaya si los necesita, y procedió con una responsabilidad para aplaudir. A ella habría que hacerle la nota -enfatiza y describe-. Y la acompañé a ver a una escribana para labrar un acta con todos los antecedentes relacionados a las donaciones», agregó.

Por otro lado, habló de su sorpresa ante las donaciones: 

“En los 35 años que llevo de abogado nunca había constatado una campaña solidaria con 4.301 transferencias en 96 horas por un monto superior a los 18 millones de pesos. El total que mi clienta percibió fue de $18.322.635,74. La donación más alta fue cercana a los 800 mil pesos y, por lo que pude averiguar, varias personas mandaron dinero desde España y Estados Unidos».

Finalmente, Yzet comentó: “Esperemos que la señora (Ana) tenga un gesto hacia Agostina, porque sin su iniciativa hoy probablemente estaría en la calle”.

¿Quiénes son los vecinos solidarios?

Agostina convive con su novio Pablo, en el cuarto piso del edificio donde vive Ana. Ella es niñera y limpia casas. 

Según cuenta, gana 120 mil pesos por mes. Entre ambos, la pareja junta 285 mil pesos y pagan un alquiler de 110 mil. 

«Imaginate lo que es ver en mi cuenta 18 millones de pesos, te juro que te quita el sueño. Yo no toqué un centavo, no me pertenece nada y actué correctamente. Gente conocida me decía por qué no había agarrado algo… Yo tengo la esperanza de que Ana tenga un gesto, pero está muy distante, enojada, no entiendo por qué, apenas si me saluda cuando me la encuentro en la escribanía», expresó Agostina.

Fuentes: Clarín / Perfil / La Voz 

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