«La fotografía es un viaje de ida, te atrapa tan fuerte que no querés volver»


Mariela Ghione, la fotógrafa que reside en Santiago Temple, nos abre su corazón y cuenta como entró y nunca más salió de este emocionante mundo.


Durante lo largo del año, hay distintas fechas para celebrar el día del fotógrafo. El día 19 de agosto, se celebra de manera mundial y el 21 de septiembre se celebra en Argentina y algunos países de Latinoamérica.

¿Por qué hoy se conmemoró este día? Aparentemente el día 21 de Septiembre, está relacionado con la fecha donde fue realizado el primer daguerrotipo en América Latina.

¿Qué es el daguerrotipo? El inventor, físico y pintor francés Louis Daguerre (1787-1851) dio a conocer en 1839 un dispositivo que permitía registrar imágenes a través de un procedimiento químico. Es decir que fue el primer procedimiento fotográfico anunciado y difundido oficialmente y en su memoria se le llama “daguerrotipo”.

Para celebrar esta fecha, estuvimos en contacto con Mariela Ghione nacida en la localidad de Santiago Temple donde hoy trabaja en este rubro desde hace ya cinco años después de haber estudiado en la ciudad de Córdoba y habiendo dado sus primeros pasos fotografiando a sus hijos, para luego quedar enamorada de la dulzura y la timidez en los rostros de niños y bebés, de los que entonces pasaron a formar parte de la rama de su trabajo que más disfruta plasmar en sus book de fotos, que en su mayoría los realiza en un estudio.

“Me gusta trabajar en mi estudio porque manejo más fácil la sesión y la luz,  pero ahora llega el calor, el verde, flores y es muy lindo salir al aire libre a sacar fotos.  En invierno adentro y en verano mucho afuera. Yo voy a dónde los papás deciden”, expresa la fotógrafa.

Además también realiza todo lo que es sublimación, estampados en ropa y artículos para regalos (tazas, mates y muchas cosas más).

-¿Qué te inspira para hacer fotografías?

Me gusta crecer en lo que hago e ir descubriendo cosas nuevas. Me capacito todo el tiempo. En este momento lo hago vía internet o miro  muchos tutoriales  para que al momento de entregar un trabajo la gente quede conforme.

“Yo tengo claro que lo que nosotros hacemos son recuerdos para toda la vida y me inspira  eso. Crecer y dar un lindo trabajo, saber que cuando pasen los años mi fotos van a quedar y van hacer un bello recuerdo”  comenta.

Si bien Mariela destaca la pasión para trabajar con niños, también suele hacer eventos sociales.

Como en todos los casos, al inicio de la cuarentena su trabajo sufrió una disminución. Sin embargo al momento de las flexibilizaciones y dado que no se pueden hacer festejos de cumpleaños, los padres optaron por armarse de un hermoso recuerdo en fotos. Eso hizo que el trabajo no faltara.

“Gracias a Dios tengo mucho trabajo.  No puedo quejarme y estoy muy agradecida con mi pueblo y de Río Primero tengo muchos niños que vienen a mis book”, expresó entre emojis de alegría, en una entrevista que por la pendemia debió ser virtual.

En cuanto al equipamiento preferido para hacer sus sesiones Mariela comentó: “Mi mochila siempre lleva mi incondicional con el lente 50 que amo  y adentro dos flashes. No soy muy de cambiar siempre me manejo con lo mismo. Cuando salgo al aire libre llevo todo lo que te imagines: Canastos,  flores, vinchas. Mi auto está siempre lleno de escenografía para las fotos y la parte que me encanta es cuando llega la época de los books de navidad. Ahí preparo todo un mes antes. Cada detalle para que cuando llegan los niños se sienten como si en verdad Papá Noel está por ahí”, agrega.

Muchas veces, sucede que a las personas que se dedican a la fotografía ya sea por trabajo o por hobby, se les nublan las ideas y cuesta que vuelva la creatividad. Para estos casos Mariela expresa que las madres de los peques para quienes trabaja, le dan una «buena ayuda y colaboración». «Al fin y al cabo las ideas terminan surgiendo en algún momento. Muchas veces ayuda en esto las redes sociales, páginas de fotografía, grupos y colegas que tienen buena vibra y comparten conocimientos y experiencia», subraya.

Para esta profesional de la fotografía, juega un papel muy importante el acompañamiento de su familia que la apoya en todo momento: “Por ahí tengo una idea y mi familia me ayuda a terminar de armarla.  En casa tengo carpintero, modista, tejedora. Todos siguen mis locuras».

«He sabido pasar de largo sin dormir para terminar trabajos, y mi familia me banca.  Prefiero no dormir pero entregar todo el día pactado. Me gusta que la gente se lleve una buena impresión de mí y para eso me gusta ser responsable», explica sobre la seriedad con que se toma cada trabajo.

 «Tengo tres hijos. Uno es un bebé de un año y medio y todos los cuidan cuando yo salgo a trabajar.  Ellos me ayudan en todo«, añade

Siempre con buena predisposición y humildad, Mariela menciona estar para ayudar cuando sea necesario, ya que así lo hicieron con ella y que sus comienzos fueron difíciles: «Al principio hay frustraciones y disconformidad propia al realizar los trabajos, hasta que uno va ganando experiencia».

Sobre el final de la entrevista, reflexiona: “He pasado por momentos difíciles  en estos años, pero cuando más fuerte abrazas tus sueños, mas rápido vienen algunos cambios necesarios, ellos te hacen trascender. ¡Hoy puedo decir que estoy feliz de hacer lo que amo y poder compartirlo! ¡Este mundo de la fotografía es un viaje de ida solamente, te atrapa tan fuerte que no quieres volver!”

Te compartimos algunos de sus trabajos.