Hijos del Viento: La canción de una hija para su padre ex combatiente de Malvinas
Milena Brochero es una artista oriunda de La Tordilla que vive en Arroyito. Junto a su pareja, homenajeó a su Kuky, su papá, quien falleció hace poco y considera «historia viva» de Argentina.
Milena Brochero es una vecina y artista de La Tordilla, pero vive hace ocho años en Arroyito.
Tiene 26 años y le compuso una canción a su papá, Osvaldo Alberto Brochero o “Kuky” como le decían sus seres queridos, quien fue un ex combatiente en la guerra por las Islas Malvinas.
Hace dos meses, falleció a los 64 años de edad.
En diálogo con Difusión Noticias, su hija contó cómo buscó homenajear a su padre con un tema hecho por ella y su novio, Martin Benavidez, afirmando que tanto él como sus compañeros son y fueron “historia viva” de nuestro país.
La historia de Kuky
Milena recordó que para su papá era difícil hablar de la guerra en Malvinas y recordar lo que vivió, pero si pudieron conocer tanto ella como su familia cómo fue estar allá y el regreso a casa luego de que acabó.
“Por cuestiones psicológicas, hablaba poco del tema” contó y agregó que de a poco fueron rearmando la historia.
Kuky nació el 23 de mayo de 1962. Con 18 años, debió cumplir con el servicio militar obligatorio.
“En ese momento era obligatorio el servicio militar, decían que si se anotaba en alguna fecha patria, no era necesario, o a lo mejor no se los tenía en cuenta, o era un número bajo” contó Milena, agregando que su papá se anotó un 25 de mayo de 1980.
Sin embargo, Osvaldo fue llamado a alistarse y debió viajar desde su hogar, en La Tordilla, en Córdoba, hasta Comodoro Rivadavia, en Chubut.
Aproximadamente un año y cuatro meses después le dan de baja, un mes previo a comenzar el conflicto en las Islas Malvinas. Cuando comenzó la gesta, lo volvieron a llamar y debió partir otra vez.
“Él estuvo haciendo guardias. Estaba en la compañía de comunicaciones mecanizada número 9 de Comodoro”, contó y añadió que estuvo alrededor de 17 días en las islas, pero que no recuerda bien porque cuando Kuky hablaba del tema, lloraba y no podía continuar.
Luego de esos 17 días, en esas casi tres semanas, se olvidan de él y sus compañeros.
“Ellos hacían cableados en los campos minados y los olvidan. Entonces llega el informe a la casa de mis abuelos como soldado desaparecido”, compartió.
En ese tiempo en que los dieron como desaparecidos, estuvieron sin comer, sin nada, en una trinchera.
“Por el día trabajaban y por la noche se iban a esos lugares porque los olvidaron, no los fueron a buscar más”, dice Milena.
Sin poder recordar bien, narró que tres días después de la rendición del ejército argentino, el 14 de junio de 1982, los “largan” y dejan regresar.
Ante la pregunta, la artista sostuvo que no tuvieron una explicación y su papá no supo decirles por qué no los buscaron: “Yo no sé si no se acordaba o simplemente esto le hacía tanto mal. Eran maltratados, literal, esa era la palabra, muchas cosas que ellos vivieron eran parte del maltrato”.
Entre lágrimas, lo que Kuky le pudo contar a su familia es que lo subieron a los camiones para ir al aeropuerto y, al llegar a Córdoba, tuvo que remarla para volver a su casa.
Tenía 20 años y pesaba 40 kilos cuando acabó la guerra.
Además de eso, no fue comunicado a su familia que él estaba vivo, sino que seguían pensando que seguía desaparecido como les habían dicho.
Con tristeza, Milena contó que en la terminal pedían una moneda para poder comprar el pasaje y volver a Arroyito, pero que la gente no los saludaba, no los reconocían y los ignoraban: “Eran nadie”, expresó.
“Eran varios chicos que eran del interior y se tenían que venir, entonces un poquito, un poquito, un poquito hasta que juntaron y lograron comprar el pasaje” recuerda.
Pero la travesía no acabó allí ya que aún tenía que llegar a La Tordilla, ya que en ese entonces no había transporte y los caminos eran de tierra.
Hizo dedo pero nadie lo llevaba, así que caminó hasta que unas mujeres, de apellido Ferreyra, lo recogieron y acercaron hasta la casa de sus padres.
“Ellas lo llevaron hasta la casa de mis abuelos, su casa, tocó la puerta, dejó el bolso, un bolsito, y se escondió. Y hasta ahí es lo que yo puedo contar, porque después de ahí era un mar de lágrimas”, recuerda.
En ese tiempo, su padre, abuelo de Milena, falleció. Por eso, a Kuky le costaba contar su vivencia.
Por su mamá, sabe que su papá estuvo más de un mes encerrado en su pieza y no quería que nadie lo visitara: “Antes no se hablaba tanto de psicólogo y esas cosas, entonces como que para mí él solo hizo su propio duelo, su propia angustia encerrado en su habitación”.
“Creo que el shock era de ambas partes, de mi papá no saber la expresión del otro y de mis abuelos no entender qué hacía mi papá nuevamente”, contó.
Entre conversaciones que tuvo con su padre, recuerda que en medio del servicio, tuvo bajas pero cada cierto tiempo era convocado nuevamente y ella le preguntaba “papi, ¿pero vos no te podías quedar?” y él le respondía que no, porque sino era un desertor y estaba faltando a la ley.
“Yo siento mucho orgullo tanto por mi papá como por todos los otros héroes de Malvinas” afirmó Milena.
Continuó diciendo: “Ellos viniendo, mi papá en este caso, de una zona media cálida, porque acá es bastante cálido a comparación del sur, hacerle frente a ese frío, hacerle frente a esa guerra con todas las adversidades que ellos vivieron”.
“Lamentablemente murieron un montón, pero muchos sobrevivieron y hoy son historia viva. Existieron Sarmiento, San Martín y demás, pero ellos son la historia viva actual, o sea, ellos están entre nosotros, no los estudiamos solo en el libro de historia o en internet, salimos a la calle y están entre nosotros”, sostuvo.
Milena afirmó que su papá vivió, se dio todos los gustos, en especial a la hora de comer ya que a él le encantaba, trabajó hasta el último día y no era una persona que se quedara quieta. Nunca debió usar su obra social, hasta el 2020 cuando le dio Covid, lo que complicó su salud.
Finalmente, falleció hace dos meses, según el informe médico, de un shock cardiogénico irreversible. La cantante cuenta que empezó con unas úlceras en las piernas, que podrían haber sido consecuencia del frío o del calzado que usó durante su tiempo en las islas.
“Ellos hacían guardia bajo el frío, bajo el calor, bajo la lluvia, o lo que sea. Así que, bueno, dicen que supuestamente puede venir por ahí” dice y recuerda que de “un golpe pavo” se le formó una úlcera que comprometió su estado.
Cuenta que para él, el último tiempo internado fue muy duro, debido a que era muy activo y soñaba con poder caminar otra vez.
“Fue una persona que vivió. Yo creo que en ese sentido vivió todas las cosas que le sucedieron en la vida a raíz de lo de Malvinas”, dijo y afirmó: “Para él fue como un trauma”.
El homenaje a su padre: Hijos del Viento
“En la noche sin abrigo ni voz con la escarcha tatuando la piel eran pibes cargando la patria y el silencio gritaba / Y pensaba en el casa de mamá, en un plato caliente y solo, en un beso guardado en el alma que hoy peleaba junto al horror / Porque el frío no apaga el fuego, ni la guerra les roba el valor. Son eternos en cada bandera, late fuerte su corazón” dice parte de lo que Milena junto a su pareja escribieron para su papá y todos los veteranos.
Hijos del Viento es la primera canción que compone y afirmó que nunca pensó que sería para su papá, a quien le gustaba que cantara.
Surgió en los últimos días de marzo, junto a Martin quien la apoya en todo.
Si bien ninguno de los dos sabe cómo tocar instrumentos, ella con su voz y él, con habilidades digitales, hicieron el tema y lo compartieron en redes: “Él me incentiva a que yo siga en esto”, dijo de su compañero.
Tanto ella como él comenzaron a armar la canción, ayudados con la historia de Kuky, metáforas e internet.
Crearon dos bases, una era lenta y otra, la elegida, era más movida: “Vamos por este lado, le digo, porque me parece que es mejor para la fecha. Ya para triste hay muchas canciones, hablemos de algo profundo, pero le pongamos un poquito más de movimiento”, contó.
Milena comenzó a estudiar canto a los 10 años. Como era en su pueblo, agarraba su bicicleta e iba sola.
“A veces me hacía chupina, por eso no sé tocar instrumentos” contó entre risas y compartió que a ella le gustaba cantar aunque ahora se arrepienta no aprender la parte teórica.
“Yo lo tomaba como un juego para mí era como bueno me gusta esta canción yo la quiero cantar, entonces yo le sacaba fotocopia o le escribía mano y me iba a la clase de canto, la profe me ayudaba, la cantaba y después me iba a mi casa”, recordó.
Tuvo presentaciones como en peñas o audiciones.
La escuela de música cerró y ella se fue a vivir a Arroyito, entonces comenzó a practicar haciendo karaoke y así la descubrieron en un cumpleaños, pasando a tener su primera banda donde ella era la vocalista.
Hoy en día está enfocada en el cuarteto y una de sus inspiraciones es Eugenia Quevedo. Incluso tomó un par de clases con la profesora de La Muela.
Se ha presentado en varias localidades, festivales, en fiestas privadas o en restaurantes.
Pueden encontrarla en su canal de YouTube, “Mile Brochero”, donde colgaron el video de Hijos del Viento, y también en Tik Tok, donde sube algunos covers.
Para finalizar la entrevista, agradeció a su pareja Martín, a su familia que la va a ver a todas las presentaciones y a su papá, que siempre quiso que ella cantara.
“Yo creo que donde está, como puse ahí en la descripción del video, me está viendo y creo que está ayudando para que todo esto funcione de alguna manera”, cerró.

















